Conductas 0.0 en entornos 2.0 (IV): ¿Me ayudas a hacerte un RT?

Si me pidieran una definición de Twitter en una sola palabra, diría “erreté” (una forma castiza de escribir RT). Más allá de la rapidez, eficacia y demás características de esta red, el RT, según mi opinión, es una característica tremendamente esencial sin la cual no tendría demasiado sentido usar a nuestro querido pajarito.
El RT o retweet nos permite difundir y divulgar a nuestros seguidores aquéllas publicaciones, opiniones, posts, etc. que nos han parecido interesantes; esto facilita, a su vez, que tuiteros que no se conocen conecten entre sí a través de temas que interesan a ambos, y, en definitiva, nos permite una rápida viralización de contenido a través del timeline.
El uso del RT varía según los usuarios; pasando desde los que no apenas retuitean nada hasta los que retuitean todo lo retuiteable. Esta es una de las grandezas de Twitter, como ya he comentado en otras ocasiones: cada uno sigue un criterio personal y diferente al de los demás, y mientras se mantengan la educación y las buenas maneras, a igual que en el 1.0, no voy a ser yo quién diga a qué cosas hay que hacer RT o a cuáles no.
Sin embargo, lo que me da pena, rabia o me desespera un poco en ciertas ocasiones, es encontrarme con algún tweet de muy buena calidad, ya sea porque incluye un enlace interesante, porque se trata de una reflexión aguda o por diversas razones más, pero no poder retuitearlo porque el autor ha aprovechado al máximo los 140 caracteres que les permite Twitter. Pondré algunos ejemplos al respecto:
a)      Tweets de citas: @usuario1: Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera d perdonar. Un ser vil no perdona nunca porqu no está en su naturaleza. En este caso, @usuario1 ha tenido que cortar algunas letras para que la cita encaje en el tweet, pero lo peor del caso es que nadie va a poder retuitear esa cita, ya que al intentar hacerlo, ocurriría que nos sobrarían 14 caracteres (aunque por otro lado es cierto que sí podríamos retuitearlo tal y como se hace desde la web de Twitter). En todo caso, aunque pudiéramos hacer RT, no es posible aportar nada de nuestra parte (por ejemplo, decir que nos ha gustado, recomendarlo con un hashtag, etc..).
b)      Tweets sobrecargados de hashtags: ya he hablado recientemente del uso de los hashtags. No voy a insistir demasiado en el tema, pero si que pondré otro ejemplo: @usuario1: El 61% de los directivos no usa las redes sociales en su trabajo #rrhh #empresa #redes #trabajo #organizaciones http://bit.ly/19GTn. El tweet puede ser muy interesante por el dato que aporta, pero al haber incluido tal cantidad de hashtags es cas imposible hacer un RT. En este caso, es algo más fácil porque podemos optar por suprimir alguno de los hashtags para acortar el tweet y así poder difundirlo, pero en todo caso nos obliga a hacer un esfuerzo extra.
c)      Tweets sin usar acortadores de URL: el uso de acortadores se ha hecho imprescindible en Twitter cuando colgamos algún enlace. Un ejemplo:
@usuario1: “El Iphone 5 saldrá a principios de verano del 2011 con muchas novedades interesantes www.elpais.com/tecnologia/moviles/iphone/novedades”. Aquí ocurriría lo mismo que hemos comentado en los párrafos precedentes: resulta imposible o casi imposible hacer RT, ya que no se ha usado ningún acortador y la dirección de la web ocupa muchos caracteres. Sin embargo, usando un acortador de URL, la cosa quedaría así: “El Iphone 5 saldrá a principios de verano del 2011 con muchas novedades interesantes http://bit.ly/bZbVGR”, lo cual nos deja bastante más espacio para retuitearlo.
d)      Tweets en el contexto de un debate: es muy habitual que en Twitter se generen debates donde participen varios usuarios. El problema surge cuando nos entramos tweets como éste: “@usuario1: yo también estoy de acuerdo @usuario2 @usuario3 @usuario4 @usuario5 @usuario6 @usuario7 @usuario8 @usuario9 @usuario10 @usuario11”. Una persona que no haya estado previamente en la discusión probablemente se sentirá perdida y por supuesto, no será capaz de hacer RT por la longitud del tweet; para estos casos, lo recomendable es usar un hashtag compartido que de identidad al debate, lo que daría lugar a un tweet tipo: @usuario1 no estoy del todo de acuerdo, pero es cierto el argumento de @usuario3 #debatetwitter.

Son solo algunos ejemplos de cómo podemos ayudar a la comunidad tuitera a que el RT no pierda su inestimable valor. Si no favorecemos un retuiteo sencillo, muchos tweets se quedan por el camino y corremos el riesgo de perdernos información verdaderamente valiosa.
¿Me ayudas a hacerte RT?

Conductas 0.0 en entornos 2.0 (III): ¿eres un super hastagger?

Hablaba el otro día del buen o mal uso de los hashtags en Twitter. Es indudable su utilidad, ya que a través de ellos podemos obtener rápidamente todo lo que “se cuece” en esa red en unos instantes. Es muy cómodo, sobre todo si queremos saber cuál es el asunto del que más se está hablando (a través de los trending topics) o bien qué noticias, opiniones, comentarios, publicaciones…etc se están subiendo al TL acerca de un tema en concreto.

Ya expuse en el anterior post mi opinión sobre, a mi juicio, el indeseable uso de algunos usuarios en cuanto a los hash se refiere (por ejemplo, aprovechar uno de ellos para hacer spam o darle un uso inadecuado).

Pero hoy quiero hacer referencia a el número de hashtag que se ponen en un determinado tweet. No diré nada nuevo si recuerdo que un tweet tiene un límite de 140 caracteres, y que si la comunicación en las redes debe ser efectiva para una buena comprensión, más importancia tiene ésto si cabe en Twitter por la limitación a la hora de escribir un mensaje.

Aunque la lectura de los tweets es rápida per se, por las características e inmediatez que conlleva esta red, #lo #que #no #acabo #de #entender #es #por #qué #hay #usuarios #que #llenan #tanto #de #hashtags #sus #tweets; #comprendo #que #es #necesario #clasificar #los #topics #de #los #que #se #habla #e #incluso #los #hashtags #se #usan #como #forma #de #mkt #online #y #de #posicionamiento, #pero #el #excesivo #uso #de #tags #dificulta #la #lectura #de #un #tweet, #y #por #tanto, #su #comprension #y #difusion #en #la #red.

#Sería #recomendable #moderar #el #uso #de #hash #en #twitter #no #crees #? ¿#Te #ha #costado #leer #ésto? #A #mi #también #me #cuesta #leer #algunos #tweets ;-))

Imagen obtenida en la web www.johnhaydon.com

Conductas 0.0 en entornos 2.0 (II): El lado oscuro de Twitter y los DM

Hoy escribo la segunda parte de la serie de post sobre comportamientos en el universo 2.0. Si el otro día hablaba de los usos (buenos, regulares o malos) de los hashtags en Twitter, me gustaría centrarme en esta entrada sobre los usos del DM.
Por si acaso hay alguien que lea el post y no use Twitter, hay que explicar primero qué es un DM. El DM es el acrónimo de “direct message”, es decir, mensaje directo o privado. Aunque Twitter es un modelo de comunicación multidireccional y su uso más frecuente es mostrar un contenido, pensamiento, opinión, etc…al resto de nuestro seguidores en el timeline, también tenemos la posibilidad de enviar un mensaje privado a un usuario (siempre que éste nos siga a nosotros).
No hay un uso estandarizado de los DM. Los mensajes directos sólo tienen en común que van dirigido a un único usuario, pero al igual que el propio Twitter, cada uno usa los mensajes directos con un propósito en concreto, aunque hay varios formas más o menos típicas que me gustaría mencionar:
  • Localización de un usuario: si llevamos un tiempo usando Twitter, es lógico que hayamos podido establecer lazos profesionales o de amistad con algunos tuiteros. Un ejemplo sería: “D usuario1: oye estás por ahí? Quería preguntarte algo.” Si este usuario está conectado verá este mensaje que sólo le ha llegado a él.
  • Agradecimientos por seguimiento de otro usuario: es una práctica común en Twitter que cuando alguien nos comienza a seguir, le demos las gracias por hacerlo. Un ejemplo puede ser: “D usuario1 muchas gracias por seguirme! Espero aportar cosas interesantes en tu TL” o algo por el estilo.
  • Conversaciones con compañero/amigo: otro uso frecuente es mantener conversaciones, al estilo “chat”con otro usuario que conozcamos. Suele ser frecuente empezar a conversar con alguien en el TL, pero si el tema se vuelve interesante, lo más oportuno es seguir “hablando” por DM, principalmente para no molestar al resto de tuiteros y porque en muchas ocasiones no nos interesa que la conversación sea pública.
  • Peticiones/favores: es habitual que se use el DM para solicitar algo: puede ser la petición de que se retuitee algo, que nos unamos a alguna causa concreta, que votemos para un concurso o que apoyemos la celebración de algún evento. Ejemplo: “D usuario1 Por favor, vótame en el concurso “x”, he bajado a la segunda posición y solo quedan 2 días. Gracias!! “
  • Spam: Twitter, por desgracia, tampoco se libra del spam. Sólo basta con ver un ejemplo: “D usuario1 ¿Quieres ganar 1000 dólares a la semana? Entra en mi web y descubre cómo!! Cuéntaselo a tus amigos.
  • Juegos/virus: también se ha vuelto habitual que nos llegue por DM alguna que otra invitación a jugar a un falso juego, o a hacer un falso test de personalidad. No conviene en ningún caso aceptar estas invitaciones, y sí que es muy recomendable avisar al usuario que nos lo ha enviado, porque suele ser una suerte de virus que ha enviado el DM automáticamente. Un prototipo de estos mensajes es : “D usuario1 My Godfather will make you an offer that you cannot refuse in #140godfather http://www.140godfat******
Después de resumir algunos de las formas más frecuentes de los DM, quiero exponer dos ejemplos de lo que, a mi juicio, son usos no adecuados de los mismos (es una opinión personal e insisto en que cada uno use Twitter como le venga en gana…pero no está de más ciertas pautas de educación, ya sea en 1.0, en 2.0 o en la enésima potencia.0).
Usos del DM que no me gustan:
a)      Seguir a un usuario y que nos agradezca el seguimiento por DM, pero no permitir responderle igualmente por DM ya que no nos sigue a nosotros. No hay ninguna obligación, ni mucho menos, de que un usuario al que seguimos nos siga también a nosotros; entiendo que esos DM no son hechos de mala fe, pero ¿te gustaría que alguien en la calle (TL) te dijera algo al oído (DM) y cuando le quisieras contestar de la misma manera (DM), tuvieras que hacerlo de viva voz (reply)? Una cuestión a reflexionar.
b)      Spam: si tenemos una empresa, negocio o blog que nos interese promocionar, es normal que podamos mencionarlo en un DM al usuario, pero hay formas y formas:
                                                              i.      Forma correcta: Bienvenido a mi TL! Si quieres puedes visitarme en www.*****, espero aportarte cosas interesantes 😉
                                                            ii.      Forma incorrecta: ¿Todavía no conoces www.****? A qué estas esperando? Entra ya!!
Si queremos publicitar algo, sería más recomendable usar adwords, o dejar que el usuario haga clic en enlace a nuestra web que Twitter nos permite poner en nuestra Bio, que para algo está.
Está claro que Twitter no sería Twitter sin los DM. En alguna ocasión leí en un tweet algo así como “si se mostraran los DM de mi cuenta tendría que exiliarme” (no recuerdo quién me lo dijo o quién lo mencionó en el TL, lo siento), pero esa es la principal bondad de los DM: lo dicho en DM en DM se queda. Ahora me gustaría saber qué opinas de ésto:
¿Cómo usas los DM? ¿Te molesta algo en especial de su uso?

¿Usas Twitter como un tablón de anuncios o como la barra de un bar?

Empecé a usar Twitter, como muchos otros, para darle un poco más de visibilidad a mi blog. No sabía muy bien cómo funcionaba la herramienta de microblogging, incluso @yoriento tuvo que avisarme amablemente de que mi enlace a Twitter desde el blog no funcionaba bien.
Cuando comencé a observar el TL desde la web, aquello me parecía una locura de menajes unos detrás de otros: personas que hablaban las unas con las otras, opiniones sobre sucesos, preguntas al aire sobre dudas al usar una herramienta en concreto, enlaces interesantes…sin duda me costó un poco adaptarme a la metodología “tuitera”, pero enseguida le vi el sentido a ésta herramienta.
Me imagino que mi fomación de psicólogo ha hecho que durante ciertos períodos de tiempo, me dedique a hacer un poco de voyeur 2.0 y observar el comportamiento de los tuiteros. No cabe de que con el paso del tiempo el TL se va enriqueciendo y cargándose de usuarios interesantes que aportan contenido a la red. Para mi gusto, una de las mejores cosas que tiene Twitter es que, aunque muchos de nosotros empezamos a usarlo para contactar con personas desconocidas, pero cercanas a nuestra profesión o intereses, acabamos formando una suerte de familia heterogénea y variada
Dentro de esa familia he observado, simplificando muchísimo por supuesto, dos tipos básicos de comportamiento o de usuarios en Twitter. Por un lado, hay tuiteros que actualizan el TL con constancia y regularidad de contenidos interesantes, que pueden provenir de blogs, artículos de prensa, etc… hacen retweet de temas publicados por otros usuarios para compartirlos con sus seguidores, o bien usan los 140 caracteres para expresar pensamientos sobre algo en concreto. Sin duda, la gran mayoría de estos tuiteros aportan valor añadido al TL, pero no suelen interaccionar demasiado con el resto de los usuarios (seguramente lo harán por mensaje directo, pero eso de momento no lo podemos saber).
Por otro lado, podríamos definir un perfil más o menos homogéneo de tuiteros que usan Twitter como herramienta de conversación en tiempo real, ya sea porque están compartiendo un hashtag en común, porque se conocen y van a quedar para un evento o porque simplemente participan de una animada conversación. No suelen hacer un uso demasiado “profesional” (aunque no me gusta demasiado ese término), sino que hacen un uso más “ocioso” de la herramienta. Creo que, aunque de forma diferente, también pueden y aportan valor al timeline.
Por supuesto, dado que los perfiles que he expuesto aquí son extremos, es muy habitual que los usuarios combinen las dos “modalidades” de uso de Twitter; los extremos suelen ser casi siempre la minoría y no son muchos los que veo en mi timeline.
¿Hay un uso concreto, razonable y efectivo de Twitter? Si hablamos de la cuenta de una empresa, por supuesto que hay una serie de “normas” para la interacción con el usuario de la marca…pero si hablamos de una cuenta personal, yo soy más proclive a decir que cada uno le de el uso que crea conveniente. Con esto quiero dejar claro que mi opinión es que, si hablamos de un uso personal, nadie debería decirnos cómo usar o no Twitter, más allá de guardar las formas, el sentido común y mantener la educación que podamos tener en el 1.0
No creo que uno de los perfiles de usuario sea mejor que otro. Personalmente, me parece tan bueno que un tuitero cuelgue enlaces que pueden aportar contenido de calidad como otro que genere conversación en la red. Los dos, al fin y al cabo, nos dejan su grano de arena y ayudan a que la comunidad crezca y sea más interesante cada día. Quizás lo mejor de todo es que tenemos la capacidad de seguir o no seguir a quien nos plazca, es una de las virtudes de la red.
¿Y qué tipo de usuario soy yo? No creo ser el más indicado para decirlo, quien me siga lo sabrá, quien me haya dejado de seguir probablemente también lo sabrá y quién aún no me siga tiene la posibilidad de saberlo enseguida 😉
¿Y tú, como usas Twitter?

Los 3 hashtag que han cambiado mi vida (a mejor)

Empiezo este post disculpándome por mi inactividad estos dos últimos meses.. Posteé hace un tiempo un artículo llamado “No abandones tu blog, él nunca lo haría”, y al final creo que no he demasiado ejemplo. Disculpas de antemano por los comentarios no contestados y empiezo de nuevo una actividad bloguera algo más constante.

El 2010 ha sido un año un tanto extraño, lleno de sobresaltos y eventos inesperados que me ha dejado algo descolocado. Durante algún tiempo he andado perdido por las aguas pantanosas del desempleo (aunque he tenido la suerte de mantener mi actividad como psicólogo a tiempo parcial), y no tenía muy claro cual iba a ser mi futuro más próximo.
 Sin embargo, Twitter es fiel y  ha estado ahí todas las noches esperándome y ha sido fuente de alivio en muchas ocasiones. Por eso quisiera hablar un poco hoy de lo que ha significado Twitter para mí, y más concretamente tres hashtags especialmente relevantes.
Uno de los elementos más importantes en Twitter es el uso de los hashtag para mantener debates, conversación o para hablar de un tema en concreto. Muchos de nosotros, al empezar en Twitter, nos quedamos anonadados de ver tantos símbolos que empiezan con la almohadilla o hash, pero enseguida entendemos su significado y le sacamos provecho. Todos los días se pueden encontrar numerosos trending topics o temas más hablados y partir de ahí conocer usuarios muy activos e interesantes.
El primer hashtag que recuerdo me llamó la atención fue al archiconocido “#er5”. Empecé a ver como muchas personas a las que seguía y otras que no, usaban ese hash al finalizar sus tweets. La pregunta del momento de muchos de nosotros era ¿qué es #er5?, y @fmlopez48, una de las mejores y más activas tuiteras de este país y excelente embajadora digital, nos lo explicaba amablemente en su blog. A través de este grupo pude empezar a conocer gente muy interesante con las cuales hoy en día mantengo una excelente relación en mi TL, y afortunadamente fuera de él también.
El segundo, y bastante más reciente, empezó este verano con el nombre de #madeincanarias. Es curioso pero en el tiempo que llevaba en Twitter hasta el momento no tenía demasiados compañeros de Canarias, solo conocía unas pocas personas de por aquí cerca. Pero unos cuantos tuiteros, @marta_rruiz, @elgauchocanario, @daviniasuarez @YaPCi @ZoeTf y algunos otros más, empezaron, casi sin quererlo, a mantener conversaciones bajo ese hash con el fin de hacer un encuentro en el cual al final fuimos unas 30 personas.
Me encantó como se desarrolló el “evento” y como poco a poco, a pesar de ser un poco pesados y llenar el TL de nuestros seguidores con el #madeincanarias, fuimos organizándonos para ir al monte un domingo de agosto a comer y hacer desvirtualizaciones masivas. A partir de este momento pude conocer a gente con la que había charlado mucho en el TL y comprobar que eran unas personas estupendas fuera del tweetdeck.
A partir de ahí hemos mantenido el contacto, y es hace muy pocos días cuando muchos de nosotros nos hemos vuelto a encontrar en las jornadas que ha organizó AERCO en Las Palmas de Gran Canaria el fin de semana pasado. A través de el tercer hash al que me quiero referir hoy, #aercanarias,  empezamos a averiguar quién iba a ir y acabamos juntándonos unos cuantos de las islas, e incluso alguna peninsular obtuvo la “nacionalidad canaria” (con diploma incluido) al acabar el fin de semana. Durante estos dos días he tenido la oportunidad de reencontrarme con algunas personas y desvirtualizar y descubrir a muchas otras, entre otros algunos de los magníficos ponentes de las jornadas y otros asistentes a las mismas.
Pero lo importante de todo no es cuánta gente he conocido, ni si son más altos, más bajos, más guapos o más feos. Lo verdaderamente maravilloso es que he compartido grandes momentos con grandes personas, y más allá del networking que se le supone a estos eventos como se le supone el valor al soldado, es una suerte de reencuentro de habilidades sociales perdidas, tal y como le comentaba a @FerlopFer hace varios días. Sin duda, una grata sorpresa ver cómo ese espíritu 2.0 que tanto se promueve en la red mantiene su esencia al apagar los ordenadores y vernos las caras.

No voy a negar que hayan surgido oportunidades laborales en Twitter, de las que ya iré hablando otro día, pero más valor que eso tiene el que la confianza adquirida con los compañeros a través del TL crece a pie de calle cuando surgen las oportunidades de encontrarnos, y también es bonito dar con personas que te preguntan ¿qué es eso de Twitter? y podérselo explicar un poquito.
 Twitter es, más que nada, comunicación, y por eso he querido resumir mis buenas sensaciones y vibraciones en los tres hash que he nombrado, y confío que estos encuentros “analógicos” sólo sean los primeros de los muchos que nos quedan por delante. En una situación de crisis económica y de valores, es un gustazo poder observar y compartir las ganas que tienen muchas personas de establecer un nuevo paradigma en las relaciones personales.
A todos ustedes, a los que han estado en esos hashtag y por supuesto también a los que no, que son muchos y estupendos, solo quiero decirles gracias por estar ahí y por dejarme haberles conocido, desde luego para mí y como dice la frase que da título al post, hay varios hashtag que han cambiado un poco mi vida (para mejor, por supuesto). Vaya, que como dice @elgauchocanario: #selescogecariñojodios

Conductas del tuitero: ¿Quién se ha llevado mis tweets y mis followers?

Inspirándome en el famoso libro de Spencer Johnson, copio en parte su título para empezar el post. Twitter ha supuesto una revolución en la forma de comunicarse de millones de personas en todo el mundo. El famoso límite de los 140 caracteres no ha limitado, valga la redundancia, la capacidad de conexión de muchísimos usuarios en el pequeño timeline que nos ofrece el pajarito.
Pero mi objetivo no es hacer hoy estudio de cómo funciona twitter, porque eso ya lo han hecho muchos otros, sino de cómo nos comportamos en el uso de twitter, y áun más lejos, las características de nuestro comportamiento cuando twitter falla.
Como toda tecnología que se precie, ésta antes o después tiene sus fallos o averías. Los habitantes del siglo XXI tenemos una dependencia brutal de la tecnología, y el ejemplo más cercano, y que a todos nos ha pasado más de una vez, es un corte de luz. Sin fluido eléctrico nos sentimos desprotegidos, se nos estropean los alimentos que están en el frigorífico, no podemos ver la TV ni recargar el móvil o el portátil, y muchísimos ejemplos más. Habitualmente tenemos un poquito de paciencia, encendemos unas velas y a la luz de ellas nos leemos un libro o simplemente esperamos a que se restablezcan las conexiones pertinentes en las subestaciones.
Lo mismo nos puede ocurrir con otra serie de avances: la batería del coche se va gastando poco a poco, hasta que un día no nos arranca el coche, el cajero automático está fuera de servicio y no podemos sacar dinero, la página del google no carga y no podemos hacer la búsqueda que teníamos planteada o al termo que nos proporciona agua caliente se le estropea la resistencia y ducharnos se convierte en una odisea.
Pero curiosamente, cuando falla twitter parece que el Juicio Final se avecina. Hasta el momento, los usuarios habituales de esta red hemos podido comprobar tres tipos de fallos: por un lado, la saturación de tweets y la aparición de la famosa ballena, por otro lado, la desaparición misteriosa de followers hace poco tiempo, y hoy mismo muchos tuiteadores se han quejado de la desaparición de los tweets emitidos por cada uno de ellos.
Recorriendo mi timeline he visto la gran preocupación de muchos usuarios porque sus tuits habían desaparecido, y algunos recomendaban ponerse en contacto con el servicio de asistencia de twitter en español para lograr una solución. Algo parecido pasó con la pérdida de followers de hace unas semanas y los comentarios acerca de la ballena se suelen repetir con frecuencia cuando no podemos acceder a twitter.
Señoras y señores, pensemos un poco. Twitter es una herramienta de comunicación, no es nuestra vida. No pretendamos que el pajarito sea un fiel recipiente de nuestros tweets eternamente: nuestros tweets son lanzados al viento, y éste también se lo lleva (o por lo menos yo lo veo así). Recordemos que, hasta hace bien poco, vivíamos sin twitter y no sabíamos lo que era un follower o un RT.
Poco a poco nos estamos convirtiendo en ciberpersonas. No hace falta que tengamos un pendrive instalado en algún lóbulo cerebral o tengamos un notebook en unas gafas de sol; se trata de una cuestión de pseudodependencia psicológica a la tecnología. Las quejas de los tuiteros acerca de la pérdida de tweets me hizo un poco de gracia, porque no creo que mucha gente almacene sus miles de tweets en algún tipo de formato (igual me equivoco). ¿Qué más da que se hayan perdido los tweets? Twitter es una herramienta de comunicación instantánea, y aquello que tuiteaste fue retuiteado porque algunos lo consideraron interesante, pero creo que un tuit está hecho para morir en el timeline, y no para permanecer eternamente en la memoria colectiva.
¿Y si pierdes los followers? Lo malo es que esto afecte a la autoestima personal o profesional; hagamos un esfuerzo por recordar que somos quienes somos, y no cuánto tenemos y cuántas personas nos siguen. Aparte de todo esto, la mayoría de los problemas de Twitter han sido resueltos con bastante rapidez, pero la impaciencia nos domina, y el cortoplacismo imperante hace que no tengamos una mínima tolerancia a la frustración: nos “revienta” que algo haya pasado en nuestra cuenta y que no esté tal y como la habíamos dejado hace un rato.
Por favor, piénsatelo un poco. Sin twitter también se vive igual de bien, si te quedas sin followers, no te preocupes: los administradores del pajarito lo solucionarán o esos followers te buscarán para seguirte de nuevo. Si falla twitter, manda un sms (te acuerdas de los mensajes de texto?) y queda con un amigo a tomar un café, el y tú lo agradecerán.

Los parabienes y el buenrrollismo del 2.0

Amalio Rey (recomiendo seguirle en su blog), publicaba un post hace unos meses donde se generó un interesante debate acerca de la credibilidad y el amiguismo 2.0, refiriéndose a los motivos que nos llevan a hacer comentarios positivos y RT de ciertas personas o blogs. Aunque, sin duda, el mundo de la blogosfera y twitter han revolucionado el mundo de la comunicación, parecen tener casi siempre un sesgo positivo y no es demasiado habitual ver discusiones “serias” sobre un tema.

No es posible ampliar el tema aquí porque creo que quedó perfectamente reflejado en los dos posts de @arey, pero voy a poner un ejemplo gráfico, para que se entienda algo mejor. Imaginemos un blog que tiene unos cuantos seguidores, y el autor escribe un post cuyo título es “A + B = C”. El desarrollo del post, lógicamente, iría en consonancia con el título del mismo, y los comentarios del post podrían ser los siguientes:
Javier dice….
Felicidades por el post! Efectivamente, creo que A+B = C, has dado en el clavo.
Manolo dice….
Cierto compañero, casi siempre resulta que A+B = C, no podrías haberlo dicho mejor.
Jose dice
Aunque creo que no siempre A+B = C, sí que lo es la mayoría de las veces. Felicidades por el blog.
María dice…
No podría estar más de acuerdo con la premisa de que A+B = C, según mi experiencia es lo que suele pasar habitualmente. Saludos 😉
Ruth dice…
Bueno, también creo que a veces A+K también es igual a C, pero sin embargo la mayoría de las veces es tal y como tú lo dices. Un abrazo
Así podríamos seguir unos cuantos comentarios más…lógicamente, este es un ejemplo exagerado y no está enmarcado en ningún contexto en concreto, pero creo que sirve para ilustrar un fenómeno muy típico en el 2.0. Algo similar pasa con los retweets en Twitter: muchas veces los RT son hechos de forma automática añadiendo una recomendación porque nos “suena” el autor, o porque nos gusta el título. Pero que quede bien claro desde un principio que esto es, en primer lugar, un ejercicio de autocrítica: creo que yo y muchos de los que habitualmente pasamos algunas horas en la red practicamos el buenrrollismo, y quizás no hayamos hecho una reflexión de las causas que nos llevan a ello.
Mi objetivo es plantear algunas hipótesis del porqué de este fenómeno…¿por qué son casi todo parabienes en el 2.0?
a)      Muchas personas usan las redes sociales como una vía de escape, independientemente de que las usen también como una herramienta de trabajo. Quieren pasar un buen rato y desconectar, y no les apetece discutir profundamente sobre nada en concreto, sino enlazar temas interesantes y/o mantener alguna conversación informal.
b)      Desconocimiento en profundidad de los temas de los que se hablan: si leemos la entrada de un blog sobre un tema que desconocemos, tenemos varias opciones: no opinar nada, o en el caso de que conozcamos al autor o nos parezca que escribe de forma coherente, darle un pequeño empujón de ánimo o un parabien. No podemos saber todos de todo, pero si creemos que alguien ha escrito bien sobre un tema, es normal que lo apoyemos.
c)      Efecto Búho: un gran número de personas hacen un mayor uso de las redes en horario nocturno, cuando ha finalizado su jornada laboral y sus obligaciones familiares. Por tanto, suele ocurrir que, aunque nos apetece aportar algo o discutir sobre un tema, el cansancio o la falta de tiempo hace que nos lo pensemos dos veces antes de ponernos a escribir. Lo más fácil es decir alguna frase hecha para dejar ahí nuestra participación.
d)      Efecto Biography/Gurú si el que escribe o conversa en twitter es alguien de quién nos gusta su pequeña Bio, probablemente nuestros comentarios hacia él sean positivos, algo similar a lo que ocurriría con el efecto Halo ( si es guapo, también es inteligente). Por otro lado, si otorgamos a la persona que escribe las atribuciones habituales que se hacen a los “gurús”, pensaremos de forma inconsciente, o algunas veces consciente de que lo que dice tiene mucho de verdad, aunque no lo comprobemos.
e)      Efecto espejo: en la vida 1.0, si alguien nos grita, existen altas probabilidades de que le respondamos gritando también; si alguien nos sonríe, es casi seguro que le respondamos con una sonrisa. Si consideramos que la mayoría de las personas que habitan en nuestro timeline son simpáticas o agradables, es fácil pensar que nosotros practicaremos algo parecido con ellos.
f)        Efecto deseabilidad social: aunque creamos que controlamos todo lo que decimos, tanto en el mundo 1.0 como en el 2.0, lo que expresamos está muchas veces mediatizado por la deseabilidad social, que es aquello que se supone que la sociedad espera oir (si le preguntamos a alguien “¿Es usted racista?”, probablemente la respuesta sea: “Yo? No, por Dios, para nada”. No siempre expresamos lo que queremos o de la forma que queremos, por un cierto miedo a quedar “mal” (incluso puede aparecer el temor a perder contactos, followers, etc…).
Estas hipótesis carecen de total rigor científico (probablemente ni siquiera debería haberlas llamado así); se trata simplemente de apreciaciones personales. Pero no estaría de más que nos paráramos a pensar si en ocasiones no convertimos nuestra participación en la red en ciertos automatismos y se pierde algo de nuestra verdadera esencia. No creo que sea malo el buen rollo generalizado, al fin y al cabo, se vive feliz con una sonrisa, pero también perdemos oportunidades de enriquecimiento personal e intelectual por no profundizar un poquito más.